Por Redacción Quvo
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Flávio Bolsonaro le ganó a Lula en la primera vuelta
Qué pasó:
El senador Flávio Bolsonaro (PL) terminó primero en la elección presidencial de Brasil con el 47,1% de los votos válidos. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) quedó segundo, con el 45,1%, con casi la totalidad de las urnas escrutadas.
La diferencia superó los 2 millones de votos. Como ninguno llegó al 50%, habrá segunda vuelta.
Lo que hay que saber:
Flávio es hijo del expresidente Jair Bolsonaro, que está preso y no podía competir. Heredó el liderazgo de la derecha y se convirtió en el principal rival de Lula, que busca su cuarto mandato.
Las últimas encuestas daban a Lula adelante. Datafolha acertó su porcentaje, pero subestimó a Flávio en cinco puntos. Según analistas de la prensa brasileña, parte de los votantes de otros candidatos de derecha, como Ronaldo Caiado (2,2%) y Romeu Zema (0,3%), se volcó a Flávio en el cierre.
La seguridad y el costo de vida fueron las principales preocupaciones del electorado durante la campaña.
Qué está en juego:
Brasil es la mayor economía de América Latina y uno de los principales socios comerciales de la Argentina. El balotaje define quién gobernará hasta 2030 y con qué orientación económica.
La derecha también avanzó en los estados y en el Congreso. Tarcísio de Freitas fue reelecto gobernador de San Pablo con el 62,9%, frente a Fernando Haddad, del PT. El PL de Bolsonaro sumó 16 senadores, y el PT, uno.
Lo que viene:
El balotaje será en tres semanas. Los votos de los candidatos que quedaron afuera, como Augusto Cury (2,9%) y Renan Santos (2,3%), pasan a estar en disputa.
La IA, una apuesta de US$ 30 billones que todavía tiene que dar resultados
De qué se trata:
Un análisis de Reuters reunió proyecciones de consultoras, bancos y economistas sobre el costo de la infraestructura de la inteligencia artificial. Según la consultora PwC, la inversión global acumulada en centros de datos podría superar los US$ 30 billones hacia 2050.
La cifra es comparable con toda la deuda que tiene en circulación el Tesoro de Estados Unidos.
Los números:
Los centros de datos son los edificios llenos de computadoras donde se entrenan y funcionan los modelos de IA. Construirlos y alimentarlos con energía cuesta cada vez más.
Para sostener ese ritmo, Google, Microsoft, Amazon y los demás gigantes tecnológicos de Estados Unidos necesitarían generar unos US$ 4,2 billones de nuevos ingresos en los próximos cinco años, según Bain & Company. La consultora advierte que, para cubrir esa diferencia, tienen que aparecer mercados que todavía no existen.
Columbia Business School estima que la inversión en IA solo en Estados Unidos rondará los US$ 9 billones entre 2025 y 2032, el equivalente al 3,2% del PBI anual.
La duda:
El retorno depende de que la IA haga más productiva a la economía. Por ahora, esos avances “siguen siendo esquivos”, según un informe de JPMorgan.
El banco calcula que, para justificar el valor de mercado de Nvidia, la productividad de Estados Unidos debería crecer entre 3% y 5% por año durante una década. La Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta 1,75%.
La economista Diane Coyle, de la Universidad de Cambridge, recordó que las grandes tecnologías del pasado tardaron entre 10 y 50 años en mostrar su impacto en la productividad.
Por qué importa:
Una parte creciente de la economía y de los mercados depende de esta inversión. Si los ingresos llegan tarde, las empresas que más gastan podrían tener que frenar. JPMorgan señala que los auges tecnológicos suelen terminar cuando se detiene la construcción de infraestructura.
Altman: “El mundo debería aceptar que pasen algunas cosas malas” por la IA
Qué se dijo:
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, afirmó en una entrevista con Politico que los beneficios de la inteligencia artificial justifican aceptar ciertos riesgos. Lo definió como la diferencia más clara entre su empresa y Anthropic.
Altman explicó que no apoyaría medidas que prometan eliminar todo mal uso, hackeo o estafa si a cambio restringen el acceso del público a la tecnología.
El trasfondo:
Semanas atrás, Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, pidió que la industria desacelere el desarrollo de los modelos más avanzados. Altman respaldó públicamente ese pedido, pero las dos empresas mantienen enfoques distintos sobre cuánto regular y a qué velocidad lanzar productos.
OpenAI ya había frenado la salida de sus modelos más potentes tras detectar fallas de seguridad en sus pruebas.
Qué significa:
OpenAI y Anthropic son dos de las empresas que más influyen en cómo se desarrolla la IA. Su postura define qué herramientas llegan al público, con qué controles y a qué ritmo.
Lo que viene:
El gobierno de Donald Trump, que se opone a nuevas restricciones, tiene en curso un plazo de 60 días para dar una definición legal de la “superinteligencia”.
La tendencia que vemos
La IA se sostiene sobre beneficios que todavía no llegaron. Los inversores ponen billones de dólares en infraestructura a la espera de una suba de productividad que aún no aparece en los datos. Y OpenAI plantea que la sociedad debería aceptar algunos daños a cambio de esos beneficios. En los dos casos, el costo se paga antes y el retorno se espera después.
El Dato
57%. Es la probabilidad que los mercados de predicción le asignaban a Flávio Bolsonaro de ganar la presidencia antes de la votación, mientras las principales encuestas mostraban a Lula adelante en la primera vuelta.
Esto es todo por hoy.
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