Por Redacción Quvo
Meta lanzó hace dos semanas Muse, un agente de inteligencia artificial que no solo responde preguntas: también actúa en nombre del usuario. Puede ordenar la agenda, revisar suscripciones, reservar un restaurante o hacer una compra. En pocos días se convirtió en la aplicación gratuita más descargada de Estados Unidos. Este fin de semana, Amazon decidió bloquearla.
El choque expone una pregunta de fondo: quién controla el momento de la compra cuando ya no es una persona la que busca, compara y paga, sino un programa.
Qué es Muse
Un agente es un tipo de inteligencia artificial que ejecuta tareas de varios pasos por su cuenta. Muse funciona en su propia app, en la web y dentro de WhatsApp. Para operar, el usuario le da permiso para entrar a sus servicios, como el correo, el calendario o una tienda online.
Por ahora está disponible solo en Estados Unidos y para mayores de 18 años. Tiene una versión gratuita y dos planes pagos, de 20 y 100 dólares por mes.
La adopción fue rápida. Muse sumó cerca de 2,5 millones de descargas en Estados Unidos en sus primeras dos semanas. En el iPhone superó el ritmo inicial que había tenido ChatGPT en el mismo período.
La reacción de Wall Street
Los inversores leyeron esos números como una señal de que la apuesta de Meta en inteligencia artificial empieza a sumar usuarios. La acción subió más de 11% en una sola jornada, su mejor día en 13 meses.
La suba se extendió a los fabricantes de chips. AMD, Intel y Arm también registraron alzas, porque un agente que trabaja de forma continua consume mucha más capacidad de cómputo que un chatbot.
El mercado ahora paga más por cada dólar de ganancia futura de Meta. La acción pasó a cotizar a 21 veces las ganancias esperadas para 2027, contra 16 veces unos meses antes. Bank of America mantuvo su recomendación de compra, pero advirtió que no espera ingresos relevantes de Muse antes de 2028.
Por qué Amazon la bloqueó
Los usuarios que intentan comprar en Amazon a través de Muse ven ahora un mensaje: el acceso de un agente no autorizado viola las condiciones de uso del sitio.
Amazon sostiene que los agentes que compran en nombre de los clientes deben identificarse y respetar la decisión de cada tienda sobre si quiere participar. Según la compañía, Muse no se identifica al navegar y puede recorrer el historial de pedidos de los usuarios.
Meta responde que cada sesión de Muse opera en un entorno aislado y que un sistema de control impide el acceso directo a los datos de las tarjetas.
Detrás hay un negocio concreto. Amazon genera más de 68.000 millones de dólares al año en publicidad. Ese ingreso depende de que las personas recorran su tienda, vean productos destacados y hagan clic. Un agente que entra, compra y sale no mira anuncios.
Amazon, además, tiene sus propios asistentes de compra, Rufus y Buy for Me, que funcionan dentro de su plataforma.
El antecedente judicial
No es la primera vez que Amazon enfrenta a un agente externo. La compañía demandó a Perplexity por Comet, un navegador con inteligencia artificial que compraba por los usuarios, y consiguió que un juez lo frenara.
Un tribunal federal de apelaciones anuló después esa medida. Los jueces concluyeron que quien accede a Amazon es el usuario, con ayuda del asistente, y no la empresa que lo desarrolló. El fallo aclaró que no crea reglas generales para los agentes de inteligencia artificial. Amazon respondió que evalúa los próximos pasos.
Con Meta, Amazon confirmó que mantiene conversaciones directas con la empresa y no aclaró si irá a la justicia.
Cómo cambia el consumo
El tráfico que llega a las tiendas online desde herramientas de inteligencia artificial crece rápido. Según Adobe, esas visitas a sitios de comercio de Estados Unidos casi se quintuplicaron en el primer trimestre del año frente al mismo período anterior. Esos visitantes, además, compraron en mayor proporción que el resto.
Para las marcas, el cambio es de fondo. Hasta ahora competían por la atención de una persona frente a una pantalla. Con los agentes, parte de la decisión de qué producto elegir pasa a un programa que compara precios, plazos de entrega y reseñas.
La conexión con la región
Muse todavía no está disponible fuera de Estados Unidos y Meta no anunció planes de expansión. Sin embargo, funciona dentro de WhatsApp, la aplicación de mensajería más usada en Argentina y en buena parte de América Latina.
Por ahora, ningún mercado tiene reglas definidas sobre cuándo un agente puede comprar en una tienda que no lo autorizó. Esa es la discusión que hoy enfrentan Amazon y Meta.


