Por redacción Quvo
La discusión sobre la automatización suele girar en torno a una pregunta: qué trabajos puede hacer una máquina. Un nuevo informe de Anthropic, la empresa de inteligencia artificial creadora de Claude, suma una segunda pregunta. No alcanza con que un robot pueda hacer una tarea: también tiene que ser más barato que el trabajador que la hace hoy.
El estudio, firmado por los investigadores Russell Legate-Yang y Maxim Massenkoff, analizó unas 19.000 tareas laborales de cerca de 900 ocupaciones. La base de datos utilizada es O*NET, el catálogo oficial de empleos del gobierno estadounidense. Con ayuda de Claude, el equipo evaluó 7.594 tareas físicas y estimó si los robots actuales son capaces de realizarlas.
Lo que los robots ya pueden hacer
El primer resultado es amplio. Los robots actuales pueden realizar el 74% de las tareas físicas de los empleos en Estados Unidos. Esas tareas representan el 34% de todas las horas trabajadas en el país.
Si a eso se suman los modelos de lenguaje, como los chatbots que redactan textos o analizan datos, la cifra crece. Según el informe, alrededor de la mitad del trabajo está expuesto solo a esos modelos. Al sumar los robots, la proporción sube al 81% del tiempo de trabajo.
Qué significa que un empleo esté “expuesto”
Para comparar ocupaciones, los investigadores crearon un índice de exposición a los robots. Mide cuánto del trabajo diario de un empleo podría hacer un robot con la tecnología actual, y en qué condiciones. No indica que ese empleo vaya a desaparecer.
Cada tarea recibió un puntaje de 0 a 3, según el lugar donde un robot puede hacerla:
0: ningún robot actual puede hacerla.
1: un robot puede hacerla solo en un espacio diseñado para máquinas, como una línea de montaje en una fábrica.
2: puede hacerla en un lugar ordenado pensado para personas, como un depósito de logística.
3: puede hacerla en un entorno abierto e impredecible, como la calle.
El puntaje de cada empleo es el promedio de sus tareas, ponderado por el tiempo que ocupa cada una. Cuanto más alto el número, más tareas puede hacer un robot y en lugares menos controlados.
Hoy la mayor parte de esa capacidad depende de entornos preparados. El 23% del tiempo de trabajo corresponde a tareas de nivel 1 y un 10% a tareas de nivel 2. Solo el 1% alcanza el nivel 3.
Los empleos de conducción, al tope
Los choferes encabezan la lista. Nueve de las diez ocupaciones con mayor puntaje están vinculadas a manejar vehículos: taxis, traslados, colectivos y camiones de carga o reparto.
La razón son los autos autónomos, que ya circulan por calles reales. Los taxistas tienen el índice más alto, con 2,2 sobre 3. Manejar ocupa la mayor parte de su jornada y es una tarea de nivel 3. Otras tareas, como limpiar el interior del auto, también pueden hacerlas robots, pero solo en lugares más controlados. Eso baja el promedio.
En el extremo opuesto quedan los trabajos que requieren contacto físico o trato cara a cara con otras personas.
El informe también describe quiénes ocupan los empleos más expuestos. Frente al resto de los trabajadores, tienen 55 puntos porcentuales menos de probabilidad de contar con un título universitario. Además, cobran unos 30 dólares menos por hora y su tasa de desempleo es más del doble.
El problema del costo
Acá aparece el dato central del estudio. Los robots solo son competitivos en costo para el 0,3% de las tareas laborales. En el resto, contratar a una persona sigue siendo más barato.
El caso que mejor lo explica es el de los empacadores. Para automatizar su trabajo se necesitan varios robots, con un costo de más de 2 millones de dólares entre compra e instalación. Ese equipo reemplaza el trabajo anual de unas 14 personas.
El resultado es un costo de unos 45.000 dólares por año por cada trabajador reemplazado. Un empacador cobra alrededor de 49.000 dólares anuales. Como la diferencia es mínima, es de los empleos más cercanos a ser automatizados. En Estados Unidos hay unos 560.000 empacadores, y su número cayó 22% en la última década.
En otras ocupaciones la brecha es mucho mayor. En el caso de los soldadores, un robot capaz de hacer la tarea cuesta unas cinco veces más que el salario de una persona.
Cuánto tiempo puede tardar
El precio de los robots baja, pero lentamente. Según datos de la industria y de organismos públicos, cae alrededor de 3% por año desde la década de 1990. Con ese ritmo, pasarían unos 40 años hasta que los robots sean más baratos que las personas en el 10% del trabajo.
En un escenario acelerado, con costos que bajan hasta cuatro veces más rápido, los robots serían competitivos en costo para la mitad del trabajo físico recién hacia 2050.
Para validar su método, los investigadores revisaron casi cinco décadas de datos laborales. Los empleos más expuestos a los robots de cada época registraron caídas de salarios y de empleo en las décadas siguientes. Los autores aclaran que sus estimaciones de costo son aproximadas.



